ESCENA CULTURAL CONTEMPORÁNEA Y DISCURSO RADIOFÓNICO
El
panorama actual muestra un aumento de emisoras de radio, que no supone una
diversidad de contenidos sino una mera reiteración de fórmulas para atrapar
mayor número de audiencias; es decir, hoy en día vemos gran cantidad de
emisoras, que en lugar de ofrecer un rico y nutrido programa de radio, lo único
que hacen es seguir con la misma monotonía de siempre, dando prioridad a captar
gran número de audiencias.
La
oralidad y el oído apelan a la relación de la palabra con el tiempo, imposible
de detener y de fijar. Motta. R. (2006:43) señala que desde un punto de vista
psicodinámico de la oralidad, puede advertirse una relación especial entre el
sonido y el tiempo.
Alvarado
Jiménez (1994) señala que las tradiciones orales son producto del imaginario y
de las representaciones sociales, es decir, son elaboraciones cognoscitivas,
patrones comunicativos y culturales recreados y reconocibles por los miembros
de una comunidad.
La
palabra radiofónica constituye una realidad acústica auditiva que recupera las
características de la cultura oral, sin sus ingredientes para y co-textuales.
Los periodistas elaboran su discurso sobre la base de marcos de
interacción y géneros orales
establecidos en el contexto de una historia y una cultura comunitaria. Es allí
donde la palabra pública aporta a la constitución de una subjetividad popular.
La
particularidad del oído incidirá en la construcción de la escena radiofónica.
Esta ausencia de anclaje visual provoca una apariencia de cercanía entre
posiciones distantes en el espacio social y otorga un carácter representativo a
la participación en el diálogo radiofónico. La inmediatez, la instantaneidad y
la simultaneidad se contrarrestan en general por el poder de sugestión de la
palabra y el efecto de cercanía.
Barthes
(1985) definía la palabra oral como una inocencia siempre expuesta a la que el
desarrollo de la radiodifusión dio una importancia que no ha decrecido.
Diríamos que el lenguaje de la radio es invisible, seductor y sugerente; posee
una presencia fugaz, porque no está dominado por el sentido de la vista y puede
provocar presencias imaginarias o generar sueños.
La
palabra radiofónica marca una distancia de la palabra conceptual del texto
escrito, ya que está más ligada a la
acción con el mundo que a la interpretación del mundo.
El
diálogo radiofónico, sólo directo entre los locutores y siempre mediatizado con
los oyentes, no es un diálogo cotidiano, es palabra pública en cuya producción
y recepción intervienen restricciones técnicas y convenciones socioculturales
institucionalizadas.
Gracias
a que la emisora se presenta al oyente de manera familiar, como un amigo y no
como lo que es: una institución, esto hace que posibilite la creación de un
carácter afectivo de la radio por encima de cualquier otro medio de
comunicación. Así, tenemos que la distancia entre el medio y el oyente queda
abolida por lo directo de la oralidad y diversas estrategias de interactividad
que crean confianza e inclusive confesionalidad.
Hoy
en día, las maneras de hacer radio, apelan a la comunicación telefónica, abren
de manera indirecta el micrófono a demandas locales o parciales e imponen modos
de vínculos que generan la ilusión de participación y protagonismo. Pero esta
no promueve la mediación para la solución de problemas de índole comunitaria ,
ya que no siempre que la gente llame quiere decir que se sienta identificada
con la emisora o programa radial, sino que en muchos casos lo hacen por los
premios que ésta ofrece, o por la polémica que se genera.
Lo que
le otorga dinamismo a la información es la palabra convertida en dialogo del
informador con otro u otros interlocutores. Aquí el informador deja el
protagonismo a los demás por ser portadores de información y se limita a
obtenerla mediante las preguntas o mediante la organización del debate.
En radio,
la entrevista adquiere mayor influencia
y credibilidad; ya que se reconoce la voz y la palabra del entrevistado la
radio capta el testimonio y valor expresivo de la voz humana. La comunicación del
ser humano es exclusivamente a través de su voz, de su entonación, ritmo
expositivo y respiración. El dialogo puede ser parte del discurso informativo o
puede serlo de una especie de conversación.
Por lo
tanto cabe señalar que la participación se ha convertido en una estrategia
institucional que presenta a la empresa como pluralista e influye en el
rainting. Teniendo en cuenta que la
palabra es acto ético, que se da en un marco de responsabilidad concreta y se
opone a la inhabilidad que el exceso de ruido con aparentes estrategias dialógicas
provoca mientras impone una sola voz.
http://www.dialogosfelafacs.net/
No hay comentarios:
Publicar un comentario