viernes, 8 de junio de 2012


COMUNICACIÓN, CULTURA Y DIVERSIDAD INTERCULTURAL

                                                                                                 Pamela Míñope Silva.
                                                                                        Universidad Nacional “Pedro Ruíz Gallo”-                                                                                                                                                                                                                                                                                                             Lambayeque-Perú


Resumen:
La forma como se interactúa socialmente a través de internet, lleva a reformular los conceptos de comunicación, cultura y diversidad cultural. El internet se está convirtiendo en una muralla impenetrable para quienes no tienen los recursos tecnológicos. Estamos ante una nueva era, la era del acceso, y así como todo cambio en la sociedad evidencia un cambio en la cultura, a su vez significa un cambio en los individuos. Es importante que tomemos en cuenta las posibles transformaciones de la cultura desdelas nuevas tecnologías. El paso de la diversidad cultural a la diversidad intercultural considera el desarrollo mediático como oportunidad para transformar las prácticas comunicativas.

Palabras clave: comunicación, globalización, cultura, identidades culturales, internet, derechos humanos, diversidad cultural, intercultural.

Desarrollo de contenido
Gracias a la globalización vivimos en un mundo en donde ya no existen barreras ni límites para comunicarnos, donde nuestros cerebros absorben una ilimitada cantidad de información que llega a sobrepasar, en muchos casos, nuestra propia capacidad de asimilación. La tecnología ha llenado nuestros espacios libres en nuestra forma de vida y ha modificado nuestra manera de pensar y actuar frente a la gran mayoría de nuestros hechos cotidianos. Hoy en día, a través del internet podemos acceder a la información necesaria sin importar de lo lejos que provenga, gracias a este medio, es posible crecer culturalmente, conocer los distintos modo de pensary sentir, y nos concede la posibilidad de crecer, ampliar y desarrollar nuestros conocimientos y creatividad, ya que estamos en contacto con regiones del planeta, convirtiéndonos así en ciudadanos del mundo.




Asimismo, vemos que la globalización de la cultura también conocida comocivilización globalizada o aldea global deja de lado las tradiciones culturales, el folclore, las culturas autóctonas para producir un ensamblaje multicultural. Es decir, cuando equivocamos la noción de globalización anulamos la verdadera esencia del ser humano; esencia que no esmás que la diversidad y la diferenciación de cada hombre y mujer sobre la tierra.
Defendamos la globalización pero sin pérdida de identidad y defendamos todos los espacios independientes para el desarrollo de la razón y el espíritu porque nos conceden una participación activa entre las diversas comunidades culturales. No dejemos que los espacios de cultura, en tantos ámbitos de mediación, se conviertan en un universo d redes que permita ampliar la brecha entre países desarrollados y subdesarrollados.



Siempre debemos mantener nuestra identidad cultural, aquella representación intersubjetiva, compartida por una mayoría de los miembros de un pueblo, que constituyen un sí mismo colectivo no puede verse afectada por los cambios actuales. Sería muy bueno que lo países desarrollados no sigan convirtiendo el proceso de globalización en la privación de la identidad de aquellas culturas que le son desconocidas.
Por otro lado, se cree que en los últimos años se han practicado aberraciones inhumanas que agreden la integridad física y las condiciones elementales de desarrollo de la dignidad de los menores de edad, éstos se fundamentan en costumbres ancestrales asociadas con prejuicios religiosos. Es inminente que se pongan límites a este tipo de singularidades culturales que violan en nombre de la tradición los derechos humanos.
Si l cultura es una “condición esencial” de la naturaleza del hombre entonces la costumbres y factores culturales deben preservar la integridad humana. Los derechos humanos deben estar por encima de la tolerancia y el multiculturalismo.
“Sin cultura no hay hombres”, escribió Geertz, pero podemos completar esta expresión afirmando que sin dignidad no hay humanidad ni cultura.
Por su parte, en estos tiempos de globalización mediática, sociedades multiculturales, redes sociales, diversidad cultural, crisis económicas, movimientos y conflictos se plantea el objetivo intercultural en l sentido amplio del término, que no es más que el de articular mecanismos para un adecuado conocimiento del otro que se torne en reconocimiento recíproco, un conocimiento que comprende de manera simultánea, educación y comunicación.
Desde tiempos atrás el concepto de diversidad cultural se estudia vinculado con la emergencia de la inmigración y la movilidad internacional, sociedades  en movimiento y sociedades en conflicto. Además, sabemos que la diversidad cultural no puede ser analizada con las mismas variables en unos espacios que en otros.
Uno de los aspectos en los que hay que avanzar es en el pasado de la diversidad cultural a la diversidad intercultural. Ya que la diversidad cultural es un diagnóstico de la variedad de culturas presentes a escala global, y la diversidad intercultural es oportunidad para reflexionar y buscar los medios para que el diálogo intercultural y el diálogo entre ciudadanos fortalezcan el respeto de la diversidad. Mientras que la diversidad cultural es yuxtaposición, convivencia y remite al conocimiento; la intercultural es comunicación entre culturas, intercambio y reconocimiento recíproco. Así tenemos, que en la primera se acentúa la visibilidad, mientras que en la segunda se busca la profundización.
Entre los argumentos favorables a la diversidad intercultural podemos notar uno de carácter intrínseco, ya que la pluralidad es enriquecedora; un argumento identitario, que favorece los valores culturales inherentes; un argumento democrático, en el sentido de igualdad de oportunidades; un argumento social, desde el punto de vista d la integración y l solidaridad y, finalmente, un argumento de la no discriminación.
Trabajar para la interculturalidad, la educación y la comunicación intercultural no sólo implica a las instituciones públicas, y a los profesionales, sino también a los medios con principios éticos, contrarios a la discriminación, con la incorporación de buenas prácticas.


Para promover una comunicación intercultural desde el ámbito del periodismo, debemos procesar las informaciones a partir de los detectores de ruidos interculturales. El primer detector es de la asociación temática para determinar con qué tema se asocia a los grupos minoritarios. El segundo es el de la nominación, si se nombra al grupo, si se generaliza la identidad, dentro de las prácticas del etiquetaje. Un tercer indicador se sitúa en la utilización de expresiones populares, recursos léxicos o comparaciones que negativizan al diferente. Para mejorar el tratamiento informativo, hay que pluralizar las fuentes. También los movimientos sociales y colectivos ciudadanos, que denominamos “voces de la sociedad”, pueden establecer sugerencias y recomendaciones para un tratamiento más preciso y socialmente responsable.
Para finalizar, el objetivo del periodista es que la comunicación sirva para generar un mejor diálogo entre los actores de la sociedad. Y busca dar una visión más amplia que ayude a la construcción de una sociedad más inclusiva.
Con todo lo anteriormente expuesto, es fundamental precisar que no equivoquemos el concepto de globalización, ya que ésta puede ser un arma muy poderosa en la construcción de conocimientos nuevos, pero a la vez, si no se emplea bien el término puede acabar aniquilando la verdadera esencia del ser humano.
Promoviendo la cultura y desarrollando la educación podremos darles a las familias aquellas herramientas que les permitan tomar sus propias decisiones.
Debemos avanzar un paso: de la diversidad cultural a la diversidad intercultural, ya que ésta última nos va permitir articular mecanismos para un adecuado conocimiento del otro que se torne en reconocimiento recíproco, un conocimiento que comprende de manera simultánea, educación y comunicación.

REFERENCIAS:
GARCÍA CANCLINI, Néstor. Diferentes, desiguales y desconectados. Mapas de la interculturalidad. Barcelona: Gedisa.
MARTÍN BARBERO, Jesús. De los medios a las mediaciones. Convenio Andrés Bello. Bogotá 1998.

http://www.youtube.com/watch?v=vRJ4lKc_7O4

http://www.youtube.com/watch?v=lY9QQKNKEcc&feature=fvwrel

1 comentario:

  1. Pamela,
    Tus aportes y rutas son buenas, aunque poco conectadas con tu material de asistencia.

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