LA RADIO EN LAMBAYEQUE
La radio es uno de los medios de comunicación
imprescindibles y el de mayor alcance, ya que llega a los oyentes de manera
personal, sin discriminar clase social. La gran mayoría de lambayecanos
prefieren escuchar radio, ya sea por entretenimiento o para enterarse de las
noticias que ocurren no sólo en la región, sino que también a nivel nacional y
hasta internacional.
El contacto de la población lambayecana con la radio es
muy estrecha, por eso es muy importante tener en cuenta la actual labor que
ésta viene desarrollando.
Si bien es cierto, la radio nació para fines sociales;
para servir a la comunidad. Pero, eso ya no se ve, ya que ahora se ha
convertido en un ente netamente mercantilista.
Ahora cualquiera puede autodenominarse periodista, basta
con algunas prácticas y ya está, sin necesidad de pasar por aulas, esto hace
que hayan muchos periodistas empíricos que no son lo suficiente objetivos ante
los hechos ocurridos, actúan de manera parcializada cuando se presentan dos
casos opiniones y no tienen una base humanística. Éstos se podrían jactar de
que pueden llegar a más oyentes porque conocen más al público, pero el
ejercicio periodístico en radio no sólo se basa en eso, sino que tiene mucho
que ver con los valores que uno se haya formado, con una auténtica vocación y
espíritu de servicio.
Por otro lado, el poder económico en los medios, hace que
el periodista calle ciertos temas y hable de otros que aún no siendo importantes,
a través de ellos logran hacerse polémicos. Esto se debe al gran poder que
ejercen muchos grupos económicos hoy en día. Aquí se puede hablar de
autocensura; en donde el medio es el que decide no publicar tal información
para evitarse riesgos peores que les afecten en lo personal, económico y
político.
Se calcula que hay alrededor de 35 radioemisoras ilegales
en Chiclayo. Vemos que hoy en día sólo pueden ser legales aquellas donde los
dueños cuenten con una buena economía y la influencia necesaria para ser
respaldados por ellos. Así se puede decir que muy pocas son las radios que
funcionen legalmente. Esto tiene mucho que ver, ya que al ser así el beneficio
se vuelve parcializado para unos pocos, ya que el propietario, quién se encarga
de aprobar los presupuestos y nombrar los cargos, al hacerlo lo hace de acuerdo
a sus fines personales, económicos y políticos.
Otro aspecto que debemos tener en cuenta, es en lo que
corresponde a la capacidad para verificar la información que se emite por la
radio. Es fundamental que los periodistas verifiquen la información,
asegurándose que sea cierta antes de publicarla, llegando al fondo de cada
noticia por medio de una investigación profunda. Sin embargo, esto ya ni se
toma en cuenta en la mayoría de las radios locales existentes en la región, ya
que las radios que son más informales no logran constatar las fuentes y emiten
al aire información vaga y poco precisa sin importar lo daños que esto podría
traer. Muchas de ellas sólo se confían en los datos que recogen de su público a
través de llamadas telefónicas al aire o de las opiniones de diversas personas
que participan en diversos programas noticiosos. Esto hace que la radio vaya
teniendo poca confiabilidad al difundir información.
Se puede decir entonces, que el manejo de las
radioemisoras por personas sin educación, ni vocación en el campo de la
comunicación es uno de los principales problemas por el cual la radio está
perdiendo día a día su esencia.
Asimismo, la insuficiencia en cuanto al personal, impide
una buena distribución de los cargos y un manejo adecuado de la emisora, debido
a que los dueños no tienen los conocimientos necesarios, y por ende terminan en
una mala dirección de la radio.
Para terminar, puedo afirmar que la radio ha perdido su
verdadero valor como medio en sí, ya que ahora no se usa para crear conciencia
ciudadana, ni tampoco para educar a la sociedad, sino que el único fin que
persiguen es el lucro.


