LA RADIO POPULAR
En la sociedad siempre ha existido exclusión y marginación social, donde quien tiene el poder se siente por encima de todos. Las grandes mayorías empobrecidas de nuestro país, callaban ante situaciones injustas por miedo, por falta de valentía o respaldo económico y social.
Los medios populares nacen inspiradas en un proyecto de cambio social, comprometidos con las grandes mayorías marginadas. Su identificación con los más pobres, su vocación de denuncia de las situaciones injustas y la oposición sistemática a los poderes públicos y privados, les dio razón de ser. Así los más pobres podían hacer público sus molestias, y podían expresarse con mayor libertad, sintiéndose respaldados por este medio y hallando la fuerza para hacerlo.
Quizás el objetivo primordial y un tanto utópico de la radio fue transformar la sociedad hacia formas de convivencia pacíficas, de justicia social, de respeto a los derechos de las demás personas y de participación de las mayorías en las decisiones fundamentales de la sociedad. Sin duda, ayudaron de una forma relativa a eso, ya que muchas radios populares tienen guardadas historias de valentía, audacia, resistencia y tenacidad en su compromiso en favor de la causa de los más pobres.
Debemos tener en cuenta que éstos objetivos antes mencionados nunca se alcanzarán de manera absoluta, pero sí de alguna u otra forma, lo importante aquí es que el surgimiento de la radio popular permitió que las quejas y denuncias de los marginados fuesen escuchadas y atendidas, logrando así un cambio positivo. Estos objetivos siguen tan vigentes como antes.
Cabe resaltar, que todo cambia y que la radio no es la excepción, pues se han presentado cambios en la cultura política, en los protagonistas y en los avances tecnológicos que por un lado pone a los medios en un lugar privilegiado y por otro se abre la necesidad de acceder al conocimiento tecnológico.
Ahora se habla de democracia, y que los conflictos sociales ya no puedan resolverse con la violencia, es por eso que a las radios populares les corresponde abrir espacios para la discusión y la concertación sobre los asuntos de interés para los sectores populares y para la sociedad en general. Además, los movimientos sindicales y campesinos que fueron los protagonistas en los años setenta, ahora se han debilitado; y vemos que hay nuevos actores como diferentes asociaciones juveniles y culturales, jubilados y personas de la tercera edad que defienden sus derechos. Vemos pues que así como cambia la sociedad, la radio se va adaptando a esos cambios sin perder sus objetivos principales.
A pesar de la abundante información existente en todas partes del planeta, la radio no debe aislarse, ni perder su identidad como radio popular. Si no al contrario siempre debe estar presente en la sociedad, pues yo diría que la radio es un medio que despierta la creatividad dormida, te permite pensar y compartir experiencias nuevas. La radio siempre seguirá siendo el medio más eficaz, aun así vengan en el futuro otros medios de comunicación.
Los medios populares nacen inspiradas en un proyecto de cambio social, comprometidos con las grandes mayorías marginadas. Su identificación con los más pobres, su vocación de denuncia de las situaciones injustas y la oposición sistemática a los poderes públicos y privados, les dio razón de ser. Así los más pobres podían hacer público sus molestias, y podían expresarse con mayor libertad, sintiéndose respaldados por este medio y hallando la fuerza para hacerlo.
Quizás el objetivo primordial y un tanto utópico de la radio fue transformar la sociedad hacia formas de convivencia pacíficas, de justicia social, de respeto a los derechos de las demás personas y de participación de las mayorías en las decisiones fundamentales de la sociedad. Sin duda, ayudaron de una forma relativa a eso, ya que muchas radios populares tienen guardadas historias de valentía, audacia, resistencia y tenacidad en su compromiso en favor de la causa de los más pobres.
Debemos tener en cuenta que éstos objetivos antes mencionados nunca se alcanzarán de manera absoluta, pero sí de alguna u otra forma, lo importante aquí es que el surgimiento de la radio popular permitió que las quejas y denuncias de los marginados fuesen escuchadas y atendidas, logrando así un cambio positivo. Estos objetivos siguen tan vigentes como antes.
Cabe resaltar, que todo cambia y que la radio no es la excepción, pues se han presentado cambios en la cultura política, en los protagonistas y en los avances tecnológicos que por un lado pone a los medios en un lugar privilegiado y por otro se abre la necesidad de acceder al conocimiento tecnológico.
Ahora se habla de democracia, y que los conflictos sociales ya no puedan resolverse con la violencia, es por eso que a las radios populares les corresponde abrir espacios para la discusión y la concertación sobre los asuntos de interés para los sectores populares y para la sociedad en general. Además, los movimientos sindicales y campesinos que fueron los protagonistas en los años setenta, ahora se han debilitado; y vemos que hay nuevos actores como diferentes asociaciones juveniles y culturales, jubilados y personas de la tercera edad que defienden sus derechos. Vemos pues que así como cambia la sociedad, la radio se va adaptando a esos cambios sin perder sus objetivos principales.
A pesar de la abundante información existente en todas partes del planeta, la radio no debe aislarse, ni perder su identidad como radio popular. Si no al contrario siempre debe estar presente en la sociedad, pues yo diría que la radio es un medio que despierta la creatividad dormida, te permite pensar y compartir experiencias nuevas. La radio siempre seguirá siendo el medio más eficaz, aun así vengan en el futuro otros medios de comunicación.

Pamela,
ResponderEliminarNinguno de los ensayos cumple lo mínimo exigido. No califica.